20 sept. 2010

UN SUEÑO

Sueño que va a llover,
hundo mis pasos en el ayer,
de aquel, nuestro amor,
que un día murió.
Dejaré un camino abierto,
un poema por escribir,
el viento se llevará una hoja,
y tu, te marcharás de mi.
Un beso sin recibir,
quedará sobre la cama,
se apagará un farol,
entre las paredes blancas.
El polvo cubrirá las huellas,
bajo una lluvia de estrellas,
el mar seguirá en silencio,
sobre la playa desierta.
El cielo se volverá gris,
caminando por las aceras,
se marchitará una flor,
entre las miradas muertas.
Ese será mi sueño,
cuando tu te alejes,
nunca seré mi dueño,
cuando tu me dejes.
Despertaré llorando,
buscando una respuesta,
y encontraré el vacio,
a mi lado suspirando.

10 sept. 2010

Volverás,
a esta playa perdida,
donde jugabas a ser lluvia,
sobre la arena fina.
Volverás,
a dejar tus huellas vencidas,
por los años de la vida,
sin volver la vista atrás.
Mecerás,
en tus manos el mar,
sin dejarlo escapar,
para volver a empezar.
Oirás,
los susurros de la espuma,
su mágia que te inunda,
y no te podrás marchar.
Volverás,
a salpicar de luz tu alma,
a tomar los sueños con calma,
antes de hecharte a andar.
Volverás,
sólo te queda un camino,
aunque te sientas vacio,
se que volverás.
Aquí,
te esperan las olas,
la sombra sobre las rocas,
los vientos que aún te añoran.

2 sept. 2010

UN PUNTO EN EL CIELO

Hay un punto, allá en el cielo,
tan grande y a la vez pequeño,
del que subo y bajo,
como en un sueño,
para susurrarte al oido,
como te quiero.
Quitame el mar, si quieres,
quitame el sol y duerme,
quitame el alba para siempre,
pero, no me quites tus besos,
porque sin ellos no viviría.
Quitame la tristeza,
la noche que amamanta,
mis penas y alegrías,
pero, no me quites tus ojos,
porque sin ellos no vería.
Tengo un punto en el cielo,
para poder conquistarte,
para perderme en tu mundo,
unidos de la mano,
sin más prisa, que la brisa,
que tu cabello acaricia.
Quitame los recuerdos,
quitame los momentos,
quitame los silencios,
pero, no me quites tu risa,
que es el agua en la que bebo.
Quitame la cordura,
llevame a la locura,
al alma, que me espera,
cobijando tus palabras,
que son mi voz y mi aliento.
Toma mi punto del cielo,
duermelo sobre tu vientre,
para regarlo de frutos,
que colme tus deseos,
más puros y más bellos,
y poder sentir los destellos,
de mi roce con tu cuerpo.