Hay un punto, allá en el cielo,tan grande y a la vez pequeño,
del que subo y bajo,
como en un sueño,
para susurrarte al oido,
como te quiero.
Quitame el mar, si quieres,
quitame el sol y duerme,
quitame el alba para siempre,
pero, no me quites tus besos,
porque sin ellos no viviría.
Quitame la tristeza,
la noche que amamanta,
mis penas y alegrías,
pero, no me quites tus ojos,
porque sin ellos no vería.
Tengo un punto en el cielo,
para poder conquistarte,
para perderme en tu mundo,
unidos de la mano,
sin más prisa, que la brisa,
que tu cabello acaricia.
Quitame los recuerdos,
quitame los momentos,
quitame los silencios,
pero, no me quites tu risa,
que es el agua en la que bebo.
Quitame la cordura,
llevame a la locura,
al alma, que me espera,
cobijando tus palabras,
que son mi voz y mi aliento.
Toma mi punto del cielo,
duermelo sobre tu vientre,
para regarlo de frutos,
que colme tus deseos,
más puros y más bellos,
y poder sentir los destellos,
de mi roce con tu cuerpo.



