20 jul 2009

MI QUERIDO AMOR

¡Mi querido amor!
Éste es el puente,
que une las almas sedientas
al luminoso manantial.
Éste es el árbol,
que colma de frutos,
las ramas del horizonte.
Éste es el silencio
que desciende a la noche
como solitaria oscuridad.
Ésta es la nube,
que ataviada de sol,
se refleja penetrante en el mar.
¡Mi querido amor!
Duerme sobre la nieve,
abrigando las bellas flores,
con amarga paciencia.
Eres el fuego viajero,
que capturó mis labios,
trémulos y reveladores.
¡Mi querido amor!
Resiste las temerosas horas,
protegiendo la vela blanca,
oculta en tú pecho.
Emerge de la bruma,
descendiendo en el mar,
cuando lloro abatido.
¡Mi querido amor!
Eres la novia, de los arroyos,
que pasan, abandonados en los ecos,
que transparentes vuelan.
Como luminosas gotas de rocio,
hasta mezclarse en tú vientre,
de evaporados océanos.

11 jul 2009

A TÍ MUJER

El arcoiris arrebató
la más bella perla al mar,
salpicando de plata el cielo,
adornando con sus dedos, a la mujer.
La cálida armonía
emergió de la suave brisa,
golpeando la ventana
con infinitos suspiros.
En silencio, el manantial,
surcaba el corazón sediento,
surgiendo del horizonte
la silueta incandescente de la ternura.
Nada más colmaba las palabras,
encendidas en los senderos del alma,
que el resplandor de tú sonrisa,
retoñando en el aire.
Aún brillan destellos
de las gotas de rocío,
que se ocultan secretas,
en las ataduras de tú vientre.
Amando en despertares,
las fragancias primaverales,
que en el regazo duermen,
decoradas en lecho nupcial.
Vagué por el firmamento,
prisionero de mí ser,
hayando en el pecho,
esa estrella que cayó.
Contemplé sus claros ojos,
que con luminosas pupílas,
sembraron transparentes deseos,
que unieron, su puente y el mio.
¡Oh mujer!, por tí elevo
mis alas agobiadas de mundo,
disipando las brumas,
y obsequiándote mi vida.
¡Oh mujer!, reina de los mares,
dueña de los sueños terrenales,
princesa de las noches ancestrales,
madre de los días estivales.

6 jul 2009

CASATE CONMIGO

Te dí la bienvenida
al puerto de mi isla abandonada,
y anclaste la primavera azul,
dibujando extraños ecos.
Cargado de silencios,
corrí a tu encuentro soñado,
desapereciendo mi pena
entre las ramas de tus brazos.
Florecieron nuestros labios
en fragancias de jazmín,
y mi corazón abandono
las anidadas sombras solitarias.
La espuma del mar nos miraba,
meciendose a la luz de la montaña,
mientras los ciegos susurros
se abrazaban vacíos y trémulos.
Dejamos navegar los deseos,
sin engañar a la soledad,
uniendo los dos infinitos
en hojas de amor eterno.
El sabor de la alegría,
hizo revelar nuestro secreto,
para sinceramente pedir:
¿Quieres casarte conmigo?
Para que el éter,
nos eleve sobre la nieve,
sobre los siglos de soledad,
que moribundos caminan.
¿Quieres casarte conmigo?
para enjugar los otoños pasados,
y de noche oir rugir
el volcán de nuestras gargantas.
¿Quieres casarte conmigo?
mis besos regaran el tiempo,
hecho dulce savia perpetua
en las raices de tu despertar.
Cásate conmigo, mi alma,
porque seré la lluvia
que recorra tus poros
hasta la profundidad
de tu inmenso cielo.
Cásate conmigo, mi vida,
plataremos un árbol de estrellas,
que iluminará nuestros pasos
hacia el puerto que buscamos.

26 jun 2009

ADORABLE- NOBLE-ENCANTADORA

Oí al cielo hablar
en los destellos del agua,
y a los vientos repetir
canciones secretas.
Escuché a la vida
llorar por la vida,
de tus largos horizontes,
nerviosos, misteriosos.
Tu primavera me despertó,
me llevó por tus valles y praderas,
bebiendo de tus ríos y arroyos.
¡Que adorable eres!
Se como crecen tus deseos,
como las estrellas surcan el mar,
bajo los dedos de la noche,
cansada, anhelante, tácita.
Nuestros sueños perdidos,
entre ramas secas,
alzaron el vuelo eterno
a la tristeza y a la alegría.
Surcamos juntos
los espacios infinitos,
abriendo puertas
humildes y generosas.
¡Que noble eres!
Suspendidos de la tierra,
cubrimos con nubes,
los susurros invisibles,
que desamparados vagan.
Seremos para siempre,
silencio y calma,
sonrisas y lágrimas,
como verdaderos amantes.
¡Que encantadora eres!
En tí, no estaré perdido,
en tí, encontraré sosiego,
en tí, paloma al viento,
en tí, seré tu puerto.

19 jun 2009

DOS SERES

Mis temores se han desvanecido,
se los ha llevado el viento del otoño.
Me alzaste hasta ti,
me tomaste entre tus brazos,
enseñaste a mis ojos a ver,
a mis labios a hablar,
a mi corazón a amar,
lo que otros odian.
Trastocaste mis ideas
con tus dulces dedos,
y mi meditación brotó
como un poderoso río.
Con tus ardientes labios,
besate mi diminuta alma,
encendiendola como una antorcha.
Te he acompañado,
te he seguido,
hasta encontrarnos.
En la oscuridad,brillan las estrellas,
que mis emociones sembraron,
y en mi desdèn una luna,
ilumina las procesiones de mis sueños.
En mi mente insomne,
un silencio revela los secretos del mar,
y los ecos de agonía de la muerte.
Nos parecemos en todo sentido,
como dos brotes en flor,
y el mundo nos acusa
de ser lo que somos.
No temamos las tinieblas,
caminemos de la mano,
a lo extraño, a lo profundo,
pues me he dado cuenta,
que estamos solos,
entre las rejas de la noche.

13 jun 2009

NO HUBO REPROCHE

Si, no hubo reproche,
desplegaste las horas eternas,
palpitando, sonriendo, amando
con todos los sentidos.
Si, no hubo reproche,
como no hubo mar,
bañando la playa
que te esperaba.
Si, no hubo reproche,
renunciando a tus años,
escalando peldaños,
besando la noche.
Si, no hubo reproche,
hablando en silencio,
aceptando mis besos,
acariciando mi pecho.
No, no hubo reproche,
vaciaste la vida,
y se detuvo el tiempo,
recorriendo nuestros cuerpos.
No, no hubo reproche,
para las heridas sangrantes,
que ya cicatrizan,
que ya se olvidan.
No, no hubo reproche,
que caminára sediento,
sin rumbo fijo,
entre el sol y la luna.
No, no hubo,
no, no habrá,
no, nunca perderemos,
no, lucharemos por amar.

6 jun 2009

EN EL PARQUE

Las hojas caen
sobre el parque,
cubriendo los pasos
que la noche va dejando.
De la luna,
como estrellas blancas,
se reflejan los halos,
que en el suelo se esfuman.
Es el viento,
que despierta nocturno,
acariciando los recodos del camino,
más oscuros,más angostos.
Paso a paso,
se desliza,entre cortado,
el horizonte palpitante,
lejano, ardiente.
Los bancos grises,
bañados de escarcha,
cobijan solitarios,
los últimos alientos de la tarde.
Que armonía se ve,
parecen velas blancas,
en un mar de coral cristalino,
que se duerme al azar.
Vuelan manos,
suspiran pechos,
detrás del mundo,
la gente duerme.
Hay un parque soñando,
que hoy sueña,
hay unos labios despiertos,
que el alba calla.
Que bonita noche,
que hermoso parque,
que dulce amor,
que abrasando pasa.